¿Qué es la sesión informativa o de qué va esto?

LA SESIÓN INFORMATIVA O ¿DE QUÉ VA ESTO?

 

Podríamos comenzar este apunte con el aforismo de que no puede amarse lo que no se conoce, y lo que no se conocen no existe. Acceder a la mediación como método de abordaje de conflictos y su consecuente resolución, requiere que con carácter previo las partes que van a intervenir y que son sujetos del conflicto, conozcan en qué consiste, que es la mediación.. Por la experiencia con la que contamos, venimos observando  que en los cursos de formación de mediadores, es muy frecuente que los alumnos dediquen varias horas a ejercicios de cómo presentar la mediación, como ofrecer sus características, como venderla y no en pocas ocasiones percibimos como éstos lo hacen sin el necesario convencimiento. Sin la seguridad personal que debe transmitir quien está informando de algo. Se trata ante todo, de generar  confianza. Se ha de tener la certeza de que lo que se dice es así y se ha de contar con el conocimiento suficiente para poder aclarar cualquier duda que surja al destinatario de esta información. Que los receptores  de la información, quienes a veces se ven obligados a recibir la misma por una derivación o pacto previo tengan inmediatamente el convencimiento de que el mediador,  o la persona que informa tenga solvencia personal, para ofrecerla. Es fundamental que la información la ofrezca una persona mediadora que cuente con una formación suficiente, para saber de lo que está hablando. Si  las partes  van a ser informadas de lo importante que es la confidencialidad  en la mediación, solo  ésta se producirá si antes existe la confianza. Es inevitable, que las partes cuenten en este proceso de información, aunque sea sucintamente en qué consiste su conflicto. Y  esto solo  lo harán desde la confianza. es bueno que así lo hagan. No de una forma extensa, pero sí que puedan esbozar qué es lo que les ha llevado hasta la sesión para pedir información. Esto no solamente es una regla de generosidad, sino también de carácter práctico. Si después el mediador va tener que hablar de las incompatibilidades o  su neutralidad o  imparcialidad en el asunto y como va a hacerlo conviene  conocer aquello que les ha traído a las partes. Las palabras huecas no  sirven para guardar la confianza, y menos aún las confidencias. Hemos de tener presente que las partes interesadas en la mediación, vienen con su problema en la mano. No quieren oír hablar de lo buenas que son las cosas para otros, sino, como la mediación puede  facilitarles y ofrecerles la oportunidad de acceder a una solución para el conflicto que ya tienen. Al igual que en el ámbito de la sanidad, necesitan que se les explore, que se les pregunte, se sepa dónde les duele, que se interese el mediador por lo que les pasa. Brevemente, sucintamente, pero que tengan la sensación de que la información que se les va a facilitar es la respuesta a las dudas que ellos tienen o deberían tener. No  se trata de ofrecerles un molde donde puedan encajar  su conflicto. Sino  buscarles un protector a la medida de su  conflicto. Es el método  el que se adapta a su situación y no  al revés.

 

Es cierto, que el mediador podría intervenir y auxiliar en el proceso de mediación sin que las partes supieran en qué consiste cada uno de sus papeles, ni como es el funcionamiento de esta actividad. Pero la ley sale al paso y establece cuál debe ser el contenido mínimo que debe de tener la sesión informativa. El mediador al informar a las partes, en primer lugar, de su profesión y formación con la que cuenta y la experiencia acreditada en esta actividad  de resolución de conflictos. Así lo establece el art. 11 en relación con el Reglamento que desarrolla esta. Deberá también informar de las características de la mediación y su diferencia con otros métodos de resolución de conflictos como el coste del mismo. Explicando  los principios de voluntariedad, confidencialidad. Las partes han conocer previamente la organización y desarrollo del procedimiento de mediación así como las consecuencias jurídicas de las  del acuerdo que se pudiera alcanzar y como éste puede ser vinculante y tener efectos de título ejecutivo si es elevado a escritura pública como documento sin cuantía ante el Notario u homologado en un procedimiento judicial tal y como  dispone el art.. 23.3 de ley de mediación. También deberá informar del plazo para firmar las actas de la sesión constitutiva regulado en el art. 19 de este mismo texto. Pero un aspecto fundamental y  generador de confianza será que el mediador informe de las  posibles causas que puedan afectar a su imparcialidad. Es ésta una obligación que está presente en el mediador durante todo el tiempo que dure el procedimiento de mediación y así lo establece el art. 13.5 de la ley de mediación en asuntos civiles

 

Por lo tanto, la solicitud de inicio de la mediación va tener que ser siempre seguida de una sesión informativa para comprobar cuál es el grado de conocimiento que tienen las partes cuando acceden a la mediación. Todas las Leyes que desarrolla la mediación en el ámbito de las CC. AA. contemplan en estas fases de solicitud de inicio las específicas de las sesiones informativas y de la sesión constitutiva. Es fundamental que el mediador sondee y se intereses por las partes  para comprobar si la información con la que cuenta es suficiente no sólo para el cumplimiento de estos requisitos legales, sino lo que es más importante para evitar generar un conflicto de expectativas donde las partes no entiendan bien cuál es el objeto, que es lo que pueden esperar del procedimiento de mediación y cuál va a ser la intervención y características de este método de resolución de conflictos. Aunque se contempla en la legislación que desarrolla la mediación Civil y Mercantil que las instituciones de mediación pueden organizar sesiones informativas abiertas para todos aquellos interesados en este método de resolución del conflictos es lo cierto que estas sesiones nunca van a sustituir a la información que obligatoriamente debe suministrar el mediador o los mediadores en la sesión inicial.

 

La información facilitada a las partes, interesadas o derivadas al proceso de mediación ha de abarcar muy diferentes aspectos. Es natural que las partes preguntan cuándo tendrán que acudir a la sala de mediación, cuál es el lugar donde se reunirán para este trabajo? En qué idioma? Durante cuánto tiempo? duración de las sesiones número de estas? ¿si las partes han de estar presente, o pueden hacerlo comunicándose por medios electrónicos? Si pueden ir acompañados y que papel pueden tener sus asesores: abogados, economistas, etc. Sobre todo en esta sesión informativa se plantea  si se puede hacerse por videoconferencia o por otro método de transmisión de la voz y la imagen siempre que exista la debida garantía de que las partes, están recibiendo la información necesaria y que son ellos mismos quienes reciban que esta información.

No podemos ocultar que la incorporación de la tecnología y los medios de comunicación se ha difundido ya en todos los sectores y en este no será -8 veces información se ofrece por vía telefónica.  La sesión informativa es la puerta de la mediación, y ha de ofrecerse con  el mejor aspecto con el más fácil y  seguro acceso, si  crear falsas expectativas, ni  promesas, una puerta acogedora  en la que se invite a entrar sin llamar, porque será atendido con toda la profesionalidad e interés, en un lenguaje sencillo y  asequible porque lo más importante no es lo que sabe el mediador sino  lo que necesita saber  y le conviene saber a quién se le informa.

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